Patas a salvo: cómo cuidar las almohadillas en verano

Patas a salvo: cómo cuidar las almohadillas en verano


Las almohadillas son resistentes, pero no indestructibles. El asfalto caliente, la arena, las piedras y los paseos más largos pueden provocar irritación, grietas o pequeñas heridas durante el verano. 

✔ Evita las horas de más calor 

 Pasea a primera hora de la mañana o al final del día, cuando el suelo está más fresco. 

 Antes de caminar por asfalto, comprueba su temperatura con la mano: si resulta incómodo para ti, busca otra superficie. 

 Alterna el recorrido con zonas de césped, tierra o sombra siempre que sea posible. 

● Revisión rápida al volver 

 Observa si hay rojeces, grietas, espigas, piedrecitas o suciedad entre los dedos. 

 Limpia con suavidad y seca bien, especialmente si ha caminado por arena o zonas húmedas. 

 Si cojea, se lame de forma insistente o aparece una herida, evita seguir caminando y consulta con un profesional. 

★ Protección sin excesos 

 Los bálsamos específicos pueden ayudar a mantener la zona hidratada, pero deben ser aptos para mascotas. 

 No apliques cremas humanas sin indicación, ya que pueden contener ingredientes inadecuados si los lame. 

 Mantén las uñas controladas para favorecer una pisada cómoda y estable. 

En resumen 

La mejor protección sigue siendo elegir bien el horario y el terreno. Una revisión de pocos segundos después de cada paseo permite detectar molestias antes de que se conviertan en un problema mayor. 

Selección recomendada

  • Bálsamo protector para almohadillas
  • Limpiador suave o toallitas para mascotas
  • Accesorios de paseo y bebedero portátil

Consejo general: ante síntomas, patologías o dudas específicas, consulta con tu veterinario.